Fiat 500L es fruto de una senda en la que los diseñadores de Fiat han tenido que enfrentarse con temas sobre la factibilidad tecnológica, las estrategias de la marca y con los estudios que intentan comprender ahora la relación que mantendremos en el futuro con el automóvil. Un tipo de enfoque que intenta ir más allá de la relación forma-función para poner en el centro de mira el usuario y sus necesidades.
Observando el nuevo 500L nos damos cuenta, efectivamente, como lo icónico, es decir la fuerza y la personalidad del diseño del vehículo, constituye la auténtica fuente de todo el proyecto. El objetivo es continuar en ese proceso de identificación de la marca que, tras la estela del éxito del Fiat 500, ha logrado un amplio consenso en el mercado.
Desarrollado en el ámbito de la nueva plataforma Fiat para el segmento B, el Fiat 500L es un automóvil innovador que se dirige a una clientela más diversificada y extensa, que apuesta por establecer estándares superiores en términos de espacio disponible a bordo y de confort. Surge así un automóvil extremadamente funcional, capaz de "dialogar" con el usuario y de brindar calidad, que agradeceremos con el paso del tiempo.
El lema de la "eficiencia del espacio" es una de las piedras angulares alrededor de la cual han trabajado los diseñadores de Fiat Group Design al definir el interior del Fiat 500L. Un habitáculo que se caracteriza por dimensiones amplias - por ejemplo, en la parte delantera, el ancho máximo es de 1.456 mm (medido en los hombros) mientras la altura, del asiento al techo, es de 1.034mm (en la zona trasera las medidas son de 1.387 mm y 993 mm respectivamente) – por una formulación general que contempla numerosos compartimientos portaobjetos, un maletero con una capacidad que ronda los 400 litros y por el salpicadero, diseñado adecuadamente para agrupar en dos zonas diferentes pero contiguas, el tablero de instrumentos y los principales mandos de los dispositivos de sonido e informáticos.
Una de las peculiaridades del 500L, perseguida desde las primeras fases de configuración del "packaging", es la amplia volumetría interior, lograda mediante una compactación meticulosa de las partes mecánicas compartida entre diseñadores e ingenieros. Así pues, si la formulación general de la arquitectura del vehículo sigue los principios del "cab forward" (cabina adelantada), de los que deriva la reducción frontal de la sección de la carrocería y del capó en aras de la disponibilidad de espacio en el interior - en particular, a la altura de la línea de cintura y del techo - es sobre todo la vocación "empática" de diseño del 500L la que resalta la ergonomía global del vehículo. Una ergonomía que puede llevarse a cabo fácilmente, dadas la amplia vista hacia el exterior y la luminosidad del habitáculo, garantizadas por el techo más grande de la categoría con 1,5 metros cuadrados de superficie acristalada y por los montantes del parabrisas convenientemente desdoblados y afinados con ventajas evidentes también bajo el punto de vista de la seguridad activa y pasiva.
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