Todos los motores diésel de Bravo están provistos de sistema de inyección directa MultiJet Common Rail de control electrónico.
Gracias a la tecnología MultiJet, capaz de lograr un número elevado de inyecciones durante el ciclo del motor, es posible controlar mejor la combustión diésel: en el interior del cilindro, la cantidad de gasóleo quemada es la misma, pero se divide en varias partes, logrando una combustión más gradual.
Esto disminuye el ruido de funcionamiento, reduce las emisiones e incrementa las prestaciones.
Todos los MultiJet están dotados de DPF y cumplen la normativa Euro 5.
El DPF (Diesel Particulate Filter) es un filtro que resulta útil para reducir las emisiones contaminantes de partículas de los motores diésel.
Los motores MultiJet de Bravo están dotados de un tipo de DPF altamente innovador llamado Close-coupled DPF (CCDPF): este dispositivo realiza una integración eficiente entre el catalizador oxidante y el filtro de partículas, mejorando los niveles de reducción de los contaminantes y disminuyendo la contrapresión en el escape con la consiguiente reducción de los consumos y las emisiones de CO2.
Bravo te brinda una solución comprometida con el medio ambiente: el GLP.
El depósito se coloca en el compartimiento de la rueda de repuesto, sin alterar la capacidad de carga del vehículo y asegurando a tus pasajeros la comodidad original del coche.
Las prestaciones, en términos de potencia y par, no cambian respecto de las correspondientes versiones de gasolina, pero el impacto medioambiental es inferior: cero partículas finas y emisiones reducidas de CO2.