A pesar de su temperamento deportivo, el Bravo también deja sitio para un interior cálido, acogedor y cómodo, al tiempo que sólido y seguro. Simplemente fíjate en el cuidado de los detalles. El diseño del salpicadero consiste en líneas suaves que enmarcan todos los mandos fundamentales, con un estilo que combina solidez, funcionalidad y elegancia. El panel de control está girado completamente hacia el conductor y los gráficos hacen que la información pueda leerse de forma sencilla y rápida, gracias al uso de caracteres amplios y fácilmente visibles. Eso sin olvidar el elegante acabado interior que mejora, en cada una de las versiones, la estética del vehículo.
Con el aspecto seductor de un coupé, la buena presencia del Bravo transmite la excelencia de los motores italianos. Tiene amplias dimensiones – 4,34 m. de largo, 1,79 m. de ancho y 1,49 m. de alto, con una distancia entre ejes de 2,60 m. – y sus líneas, suaves y fluidas, simplemente realzan el fuerte cuerpo de un verdadero Touring. La parte delantera juega un papel fundamental para dar esta impresión de deportividad, con un parabrisas inclinado y unos provocativos faros en forma de gota, mientras que la trasera da una impresión de diseño compacto y gran dinamismo.